Pierde tu miedo a hablar en público

miedo a hablar en público

Cuando nos tenemos que enfrentar al público, llegan los miedos. Y la verdad es que es una situación mucho más común de lo que podemos pensar. No solo los grandes tienen que hablar bien para un auditorio. Cualquiera de nosotros, en algún momento de nuestra vida, por alguna razón inesperada, podemos vernos las caras con una masa de gente dispuesta a escuchar lo que tenemos que decir. Unas oposiciones, una entrevista para un medio representando a nuestra asociación, o simplemente el festival de fin de curso de nuestros hijos, en el que tenemos que presentar a los artistas, pueden suponer un gran peso para nosotros.

¿Qué podemos hacer para evitar el miedo a hablar en público

La primera vez que me puse delante de un micrófono de radio -en la Cadena SER ni más ni menos- yo era un pollito recién salido del huevo de la Universidad, con el cascarón todavía intacto cual Calimero, ese entrañable dibujo que nos enseñó a varias generaciones cómo superar nuestros miedos. Mis sensaciones seguro que son familiares para todo el mundo que lea estas líneas: la boca como un salicornio (esas bolas secas que ruedan por el desierto), las mejillas encendidas como las de ‘Heidi’ cuando llega a los Alpes y una leve pero intensa taquicardia que a día de hoy todavía no considero nada sana.

Pero lo más importante es que sobreviví. ¿Cómo? Pues no hay una regla de oro ni un mantra que seguir al pie de la letra. Es una cuestión de autobúsqueda y de conocimiento de uno mismo para saber cómo controlar tu cuerpo. Claro está, esa habilidad se consigue con el tiempo, y en ese momento tuve que improvisar porque, por desgracia, es algo que no está en ninguna de las asignaturas de la facultad.

Ahora que llevo sobre mis espaldas muchas horas de micro, es el momento de ayudar a quienes lo necesitan. Con que uno pase el mal trago, sobra. En aquel estudio de radio yo tuve que coger el toro por los cuernos porque no me quedaba otra, y de esa experiencia puedo extraer cinco consejos que seguro te ayudarán:

  1. Al igual que los que ‘terminan pronto’ en la cama piensan en fútbol para alargar la jugada, céntrate siempre en otra cosa, como las risas que te vas a pegar con tus amigos cuando compartas con ellos tu experiencia. Los segundos antes de tu actuación estelar son difíciles, lo sé. Pero lo mejor es no obsesionarte con lo que está por llegar.
  2. Lo vas a hacer. Es un hecho. Si estás en ese sitio es porque te lo has ganado y tienes algo que contar. Y porque alguien ha creído que vales para compartirlo con el mundo.
  3. Y cuéntalo a tu manera. No te preocupes por cómo lo hacen los demás. Sé tú mismo. Estarás más cómodo y eso lo notará tu público.
  4. Apóyate en la gente que te rodea. Ni eres el primero ni el último en estar nervioso. Cuéntalo si así te sientes mejor.
  5. Ve con la lección aprendida. Solo improvisa la gente que tiene mucho rodaje. Si sabes lo que tienes que decir, todo irá rodado.

Nunca hay que dejar que el miedo pueda con nosotros. Si vamos por delante, nunca lo conseguirá. Eres más rápido y, sobre todo, más listo -o por lo menos creételo-. Solo piensa que las cosas son más fáciles de lo que tú te imaginas. Y, sobre todo, aunque no lo creas, pasará rápido. No te preocupes en exceso.

Para que te sientas mejor, creo que es importante ver la primera vez de los rostros más famosos que pueblan nuestra televisión. (Ya me dirás si no es para mear y no echar gota). Si ellos han sobrevivido, tú también lo harás.

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