Quiénes somos

 

Somos algo más que periodistas

MARÍA CUCHILLO

Soy Maria Cuchillo

Yo quería ser escritora y me convertí en periodista. Aproveché este desliz para transformarlo en vocación y aprender un montón de cosas. Las historias y los personajes que han protagonizado mis entrevistas y reportajes han enriquecido mi oficio y mi vida, de manera que nunca estoy dejando de sorprenderme. Por supuesto, he tenido que hacer de todo, desde presentar actos de entrega de premios hasta ser conferenciante, tertuliana de radio y jurado de festivales de cine y de concursos literarios. Estoy acostumbrada a formar a profesionales de la comunicación y a liderar equipos de trabajo. Para mí comunicar = vivir = sentir. Y ninguna de estas habilidades sociales es fácil, por eso quiero compartir contigo mi experiencia, contarte mis errores y mis aciertos para que veas que no estás solo. ¿Mi lema?: Como la Real Academia, ‘María limpia, fija y da esplendor… menos en casa’. Y aunque esta definición me la regaló un colega periodista, me la adjudico como propia. ¡Ah! Me encantan las esdrújulas y las triadas. No lo puedo evitar: para mí es algo mágico, automático y fantástico.

ANTONIO LORENTE

Soy Antonio Lorente

Mucha gente presume de tener clara su profesión desde que nace. No es mi caso. Lo admito. He tenido muchas fases y he querido ser cosas muy dispares. Desde biólogo hasta músico profesional. Pero por cosas de la vida, acabé dedicándome a la comunicación. Sinceramente, no me arrepiento en absoluto. Todo lo contrario. Soy licenciado en Publicidad y RRPP, y también en Periodismo. Dedico mi vida a contar lo que pasa a mi alrededor, y ahora quiero también ayudar a que todo el mundo conozca esta profesión y, sobre todo, a que lleguen a quererla tanto o más que yo. Para los que no quieren ser periodistas, no hace falta amar la comunicación como yo lo hago, basta con conocer los recursos para sentirte seguro a la hora de dirigirte a los demás y conseguir lo que te propones.

No hay nada mejor que saber lo que quieres decir. Bueno, sí. Decirlo para que se entienda.

No lo pienses, dínoslo